Lo demuestra Pokémon Go, el último gran fenómeno del sector que acaba de salir al mercado en Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda provocando un revuelo de extraordinarias dimensiones.
Un pellizco de tan fabuloso presupuesto fue al bolsillo del exbeatle Paul McCartney, autor del tema musical de cabecera.
Si en un principio estaban encasillados en las consolas, los juegos electrónicos han dado el salto multimedia.
Sus vitrinas lucen, además, la obra narrativa más cara de la historia: Destiny,un melodrama espacial cuya producción costó la friolera de 380 millones de euros.
Arabia Saudí vio en las seis puntas que coronan al personaje principal propaganda sionista y en México, la Iglesia católica los consideró demoníacos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/14/opinion/1468513778_864130.html
