Y por eso precisamente argumentaba que el lector siempre tiene razón, porque es quien decide qué es lo que le ha llenado más: Opinión con análisis o Análisis no sin opinión.
El conflicto se produce porque no hay análisis sin opinión, ni opinión que no contenga análisis.
Evidentemente, la interpretación corresponde al análisis y opinión es el ingrediente principal de lo que a menudo llamamos artículo de fondo.
Ocurre, sin embargo, que el texto de Opinión frecuentemente se presenta como si fuera de análisis.
También puede darse, sin embargo, el caso de que el autor ejerza el soberano derecho de la duda y deje al lector en una posición intermedia entre decursos varios.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/23/actualidad/1474664201_919746.html
