Desde 2010, la asistencia a ferias educativas sobre programas gap year ha aumentado en un 294%, según AGA.
El problema comienza con el nombre: gap year, que traducido literalmente significa “año vacío”.
Omenn confirma que desde que se anunció que Malia Obama hará un gap year, GCY ha observado un alza en el número de solicitudes que recibe para sus programas del año que viene.
Por eso aquellos que favorecen la práctica le llaman bridge year, o año puente, entre el colegio y la universidad.
Realizar un gap year antes de la universidad permite adquirir cualidades que ayudan a aprovechar más y mejor los años universitarios, opina Omenn.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/22/estados_unidos/1471876268_109399.html
