“¡Meredith, Meredith!”.
Altiva y sonriente, Amanda Knox se comportó durante muchos tramos de la investigación como si aquello no fuera con ella.
La historia, desde luego, acompañaba: un presunto crimen sexual cometido por una chica mona de familia rica (Amanda Knox), con drogas de por medio.
En la imagen, Amanda Knox acude al juicio celebrado en septiembre de 2011 en Perugia.
Un presunto crimen sexual cometido por una chica mona de familia rica (Amanda Knox), con drogas de por medio y un ritual satánico.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/10/07/icon/1475838543_510782.html
