Hay que admitir que el Madrid no necesitaba una estrella, y por esa razón el club no la fichó.
En un fútbol europeo desbocado, en especial el inglés, parece que el Madrid haga voto de pobreza.
En un mundo sin nada seguro, aún podías aferrarte a Woody Allen con su película, y al Madrid con su estrella y su cláusula de rescisión.
También hay años que yo no me compro unos pantalones nuevos, y no pasa nada, pensé mientras se cerraba el mercado de fichajes sin que el Madrid desembolsase un dineral por un futbolista.
El último día lo imaginé en el bar de Mou con Hommer, Barney, Carl y Lenny, cuando escribió en Twitter: “El peor cierre de mercado de nuestras vidas».
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/04/actualidad/1473007985_562487.html
