Vargas Llosa, Rajoy y Aznar este martes.
FOTO: CARLOS ROSILLO / VÍDEO: ATLASJosé Manuel García Margallo, ministro de Exteriores, ejerció, en efecto, de jefe de la diplomacia para sentarse con su casco azul entre Mariano Rajoy y José María Aznar.
Vargas Llosa protagonizó el suyo cuando identificó la corrupción como uno de los grandes problemas que amenazan a las democracias emergentes y a las consolidadas.
Ocupó la silla vacante entre ambos gallos para evitar que el homenaje común a Vargas Llosa en su 80 cumpleaños degenerara en un nuevo episodio de guerra fría.
EgocentrismoProducía embarazo el egocentrismo de Aznar porque el homenajeado era Vargas Llosa.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/03/29/actualidad/1459273011_885519.html
