El primer juicio por crímenes sexuales durante la guerra civil de Guatemala ha culminado, más de 30 años después de los hechos, en elevadas penas para dos militares.
La oficina del Alto Comisionado de la ONU en Guatemala expresó que la condena “rinde homenaje a las víctimas, quienes tras décadas de lucha obtienen justicia”.
Ambos fueron juzgados por mantener secuestradas a 11 mujeres de la etnia maya-keqchí a las que convirtieron en esclavas sexuales de un destacamento militar.
«Las juezas, al conocer que yo era el defensor, se excusaron con el argumento de ‘enemistad grave’ con mi persona.
A lo largo de las cuatro semanas que duró la vista pública, las víctimas narraron los horrores sufridos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/27/actualidad/1456586852_094828.html
