A diferencia del aplicado Santos, Uribe es un populista nato.
Uribe, el presidente anterior a Santos, es la mejor —quizá la única— arma que tiene la campaña por el no.
Se centra en el principal obstáculo al que se enfrenta cualquier acuerdo de paz en el que ninguna de las dos partes ha sido derrotada militarmente.
Si Uribe y no Santos hubiese sido el protagonista de las negociaciones de paz de los últimos cuatro años ¿habría dado su bendición al mismísimo acuerdo que se firmará en Cartagena?
Uno es puro humo: que votar por el sí en el plebiscito es entregar el poder a las FARC.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/25/actualidad/1474827648_166468.html
