Un paso de gigante que permitiría resolver pérdidas de memoria mediante la instalación de microchips en el cerebro.
Jorge Luis Borges, con su certeza poética, lo describió mejor: “Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos”.
Y también somos lo que viviremos, lo que imaginamos por venir, construido en parte también -no siempre con acierto- con material antiguo.
Su proyecto es tan ambicioso y parecía tan irreal que él mismo reconoce haber sido tachado de loco por sus colegas científicos en muchas ocasiones.
“No tienes que hacer todo lo que hace el cerebro, ¿pero puedes al menos imitar algunas de las cosas que hace un cerebro real?”, se pregunta.
Fuente: http://one.elpais.com/protesis-cerebrales-recuperar-aumentar-la-memoria/
