A pesar de los análisis complacientes de sus promotores, el Brexit ha tenido un coste muy elevado para las economías europea y británica.
Si Berlín no está en disposición de asumir ese liderazgo, la viabilidad del euro queda seriamente comprometida.
Todos los factores mencionados pueden alimentar las dudas sobre la viabilidad del euro y retroalimentarse hasta concluir con nuevas deserciones políticas.
El anuncio de desconexión es un trauma político convertido en pesadilla económica que exige soluciones rápidas y profundas.
Para hacer frente a esta situación, el remedio político más eficaz es que se anuncie con claridad quién será el líder europeo en las conversaciones con Londres.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/03/opinion/1467553895_071441.html
