En vez de plantear una deriva que conduce hacia la ingobernabilidad en España y que agudizará la crisis de su partido, Sánchez debería abrir un tiempo de análisis y debate interno.
Después de varias semanas de incertidumbre, Pedro Sánchez desveló ayer sus planes: pedir autorización al Comité Federal del PSOE para intentar formar un Gobierno.
En caso de que el comité federal le impida tomar ese disparatado camino, Sánchez convocaría un congreso para luchar por la secretaría general y volver a ser candidato.
La estrategia de Sánchez parece olvidar los intereses de España —e incluso los de su propio partido— para centrarse en su pura supervivencia como líder socialista.
Hay que convocar un congreso, sí; pero no para apuntalar al secretario general de cara a otras elecciones.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/22/opinion/1474568984_419976.html
