¿Entenderá el presidente interino, que la sociedad ya no admite promesas vacías y mentiras en la boca de los que gobiernan?
La sociedad brasileña, que en los últimos tiempos se apoderó de la calle para hacer sentir su voz y su fuerza, va a tener ahora, en el desarrollo de la crisis política, un protagonismo aún mayor si cabe.
Temer, por las circunstancias excepcionales con las que ha llegado a la presidencia, no tendrá el regalo de los cien días de comprensión que se le otorgan a todo nuevo presidente.
No disminuye, sino que agiganta a los políticos el ser capaces de entender que no son dioses, que también ellos se equivocan y que la sociedad les perdona mejor cuando son sinceros.
En efecto, la mayoría de los carteles en las manifestaciones rezaban “Fuera Dilma”, “Fuera PT”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/16/actualidad/1463352898_678297.html
