Sí lo hizo Rami en un saque de esquina -una auténtica tortura para el Rayo-, aunque el meta local despejó acrobáticamente el remate de cabeza del francés.
No había un dominador claro aunque el Rayo se le veía merodear el área de Rico con mayor frecuencia.
Lo aprovechó el Rayo para intimidarle en los últimos minutos aunque no le dio para rematar la faena.
Sin embargo, le resultó sencillo al Sevilla aprovecharse de los espacios que dejaba a la espalda el conjunto vallecano.
Sin embargo, no logró intimidar al Rayo, crecido -literalmente-, que se veía con posibilidades de dar la vuelta al marcador.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/02/21/actualidad/1456052638_378100.html
