Con cada lesión se pierden partidos, la lesión es ‘el de las patas negras’ para el futbolista.
He conocido muchas supersticiones en el fútbol, pero casi todas encaminadas a asegurar la victoria.
Ante tanta reiteración, Bale ha llegado a perder la fe en los cuidados clásicos, y acude a sortilegios extraños.
Valdano me contó que en el Mundial de México, Argentina fue acumulando gestos partido por partido.
Acumulándolas, partido tras partido, aquello llegó a ser un ballet.
Fuente: http://as.com/opinion/2016/03/08/portada/1457394935_292143.html