Y nada mejor para Zidane que reunirse a solas con Zidane y concretar qué es lo que quiere.
Una gran jugada, sin duda, pero la figura de este canterano trasciende a sus buenos ratos con el Madrid, por ahora más episódicos que seriales.
Un largo extravío hasta que Zidane, arrastrado por las circunstancias (lesiones, sanciones) les ha tenido que echar la caña.
Como ya sabrá Zizou, el Madrid alcanzó la Octava con meritorios y solventes teloneros como Iván Campo y Karanka.
Como tantos y tantos entrenadores, a esta encrucijada se enfrenta ahora Zinedine Zidane, recién llegado, con un equipo por formatear y con el vestuario muy atento a su timbre de autoridad.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/09/actualidad/1457555224_614889.html
