“Una educación de calidad necesita una financiación sostenible”, advierte la OCDE en su informe Panorama de la educación 2016.
La primera condición para mejorar la calidad de la enseñanza es la suficiencia financiera.
En 2015 se destinaron a educación 46.000 millones de euros, 7.000 menos que en 2009.
Durante la crisis, la proporción del gasto público dedicado a educación ha bajado en España un punto, hasta el 8%, frente al 11% de media en la OCDE.
Pero difícilmente podemos aspirar a mejorar la calidad si el escenario de futuro es el de unos recursos menguantes.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/16/opinion/1474051880_125940.html
