La ministra también anunció restricciones a la llegada de estudiantes extranjeros a las universidades británicas.
Los estudiantes extranjeros suponen 167.000 de los 600.000 nuevos inmigrantes que llegan cada año.
Las medidas incluirían la obligación a las empresas de publicar el número de trabajadores extranjeros que emplean.
El 37% los médicos que trabajan en Reino Unido obtuvieron su licenciatura en otros países.
La ministra del Interior, Amber Rudd, anunció el martes un endurecimiento de las condiciones a las empresas para contratar trabajadores extranjeros, con el objetivo de asegurar que no quitan empleos que podrían realizar ciudadanos británicos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/05/actualidad/1475661259_178246.html
