Pedían ya a los padres que proporcionaran la nacionalidad de los niños para “el censo anual de otoño”.
En aquella primera carta les advertían de que, “a partir de septiembre de 2016, los colegios de todo el país recogerán información sobre la nacionalidad de los niños”.
A Ana le llegó la primera carta en julio, en plena digestión de la victoria del Brexit en el referéndum.
Los padres siguen mostrando en las redes sociales su descontento ante la nueva petición para el censo escolar.
Cientos de ciudadanos han expresado su inquietud a través de las redes sociales, utilizando el hashtag #boycottschoolcensus (boicot al censo escolar).
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/10/actualidad/1476122557_669227.html
