La presidenta de la Reserva Federal (Fed), Janet Yellen, ha aprovechado la convención anual de banqueros centrales de Jackson Hole para transmitir esas intenciones.
De concretarse finalmente, todas las economías acusarán sus consecuencias, no solo aquellas con un elevado endeudamiento en dólares.
Pero demasiado tarde y en compañía de una política fiscal errónea, aceleradora de la recesión y que erosiona el crecimiento potencial.
El crecimiento en el área monetaria europea sigue siendo decepcionante, el desempleo elevado y la inflación inexistente.
Que la próxima elevación de tipos de inertes sea en septiembre o en diciembre no es fácil deducir ahora.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/26/opinion/1472233856_459702.html
