Ya oficialmente sin el cargo de presidenta, Rousseff acudió a la tribuna: “Vamos a demostrar al mundo que hay millones de defensores de la democracia en Brasil”.
Lo determinante es que durante todo ese tiempo la presidenta deja de ser presidenta real.
Dilma Rousseff se dirige a sus partidarios nada más ser destituida desde el palacio del Planalto, este jueves en Brasilia.
(…) Y queda suspensa del cargo de presidenta (…) con derecho a residencia oficial, seguridad, servicio médico y transporte aéreo y terrestre”.
Afuera, enfrente del palacio del Planalto, cerca de 3.000 personas se congregaban para acompañar a la presidenta en su último día.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/12/actualidad/1463081118_313577.html
