Pero no voy a discutir con usted si él va a estar o no», se limitó a comentar la mandataria.
Si Lula aceptara, quedaría aforado y solo podría ser juzgado por el Tribunal Supremo.
Los periodistas y los asesores recibieron con risas la enérgica afirmación de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, este viernes en una rueda de prensa en Brasilia.
“No tengo cara de quien va a renunciar”.
Rousseff y su padrino político, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, enfrentan estos días los peores momentos de la crisis que arrecia desde hace un año.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/11/actualidad/1457718651_873146.html
