El PMDB es todavía socio del Gobierno, pero cada vez se muestra más propenso a romper con él.
La situación del Gobierno de Brasil se vuelve cada día más dramática.
Se trata de una acusación mucho más modesta, pero socava aún más la imagen del padrino político de Rousseff y de la propia presidenta.
Hasta él no ha visto otra salida sino aceptar la invitación para debatir una posible transición, imaginando el peor escenario para Rousseff: abreviar su mandato este año.
El jueves, la situación empeoró: otra fiscalía, la de São Paulo, presentó una denuncia contra Lula por lavado de dinero y ocultación de patrimonio.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/10/america/1457642334_785351.html
