Las cárceles de Argentina son un submundo muchas veces oculto para la opinión pública que goza de libertad.
Así, muchos piden cárcel efectiva y rápida para quien comete un delito sin detenerse en el eslabón más importante del proceso penal: los juzgados.
La evolución semestral se fijó en 2,4%, teniendo en cuenta que el número a diciembre de 2015 era de 6.271.
La evolución de mujeres detenidas se refuerza con el agregado de la población trans.
Las condenas sólo alcanzan al 39% de los detenidos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/03/argentina/1470257913_579437.html
