“Estos productos tampoco propician la alopecia, puesto que no afectan a la raíz capilar, sino al tallo.
Sin embargo, a ningún hombre le entusiasma la posibilidad de perder el pelo y, si sus ascendientes son calvos, la inquietud por acabar con la alopecia termina haciendo mella tarde o temprano.
El ensayo consistió en observar la evolución de la alopecia androgenética (calvicie común) en 92 parejas de gemelos idénticos durante dos años, de 2009 a 2011.
Hoy en día se puede hacer mucho para frenarla”, explica el doctor Alberto Gorrochategui, director de la Clínica Dermatológica Ercilla, de Bilbao.
“Nadie debe asustarse al ver unos cuantos pelos en el cepillo después de peinarse; de hecho, diariamente renovamos alrededor de 100.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/09/28/buenavida/1443434481_326310.html
