“El 26 de septiembre únicamente me encontraba yo monitoreando las cámaras de seguridad”, mencionó en el testimonio hecho el 26 de agosto de 2015 ante la fiscalía mexicana.
Esa noche sólo funcionaban cuatro de las 25 cámaras colocadas en la ciudad.
En un área contigua, pero en las mismas instalaciones, otros policías y militares se encargan de recibir los reportes telefónicos.
“Me preguntó si no había una cámara cerca de la central camionera para observar”, relata el militar.
Sin embargo no le prestó importancia porque pensó que la policía atendía una denuncia común.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/04/mexico/1457068932_972908.html
