Dos premios Oscar, ambos bajo las órdenes de Tarantino, le avalan: por Malditos bastardos (2010) y Django desencadenado (2013).
Bendito bastardo — A Waltz también le llevó lo suyo plasmar lo que llevaba en la cabeza.
Digo por lo general, porque siempre hay quien no entiende que no quiero estar en su Instagram”A Waltz no le gusta hablar con la prensa.
Pero es un caballero y tiene claro que hablar con los medios es algo que viene con su trabajo.
Escuchándole hablar del arte con mayúsculas es fácil preguntarle qué hace aquí, en Hollywood, haciendo cine.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/09/08/icon/1441712992_477159.html
