Benito Pérez Galdós.
Comparadas con las que escribió Unamuno, 50.000, no son muchas, pero sí llenas de interés en persona tan gris y desdibujada como Galdós.
A casi todas las exige silencio cuando no romper esas mismas cartas que les escribe.
Sí, por estas cartas se ve que don Benito hizo honor a un nombre que parece puesto por él mismo.
En todas observamos algo parecido: reserva, secretismo y generosidad (en realidad Galdós las mantuvo a todas ellas como mantuvieron a Fortunata algunos de sus protectores).
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/07/18/babelia/1468842472_538534.html
