Gusta a mucha gente, incluso a aquellos que no pertenecen al colectivo, porque se sienten incluidos en los colores de la bandera LGBTI.
Aunque sea conocida en todo el mundo como la bandera arcoíris, en realidad solo cuenta con seis colores.
En contraposición, la primera bandera lucía nada menos que ocho colores, cada uno con un significado.
«La potencia del mensaje que hay detrás del emblema LGBTI es tan grande que ha desplazado a banderas anteriores», asegura.
Son seis colores y no los siete que solemos atribuir al arcoíris.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/06/15/articulo/1465978521_453446.html
