Le suplicó en silencio “no dejar de mirarnos con misericordia”… Y renovó el sí de Juan Diego.
Fue en el camarín, allí donde se halla la tilma de san Juan Diego, en la que quedó estampada la imagen de la Morenita.
De muchos que, como el pequeño Juan Diego, sienten que “no valían nada”.
En ese amanecer, en ese encuentro, Dios despertó la esperanza de su hijo Juan, la esperanza de un Pueblo».
Francisco realizó un recorrido por el exterior de la Basílica para poder bendecir y saludar a todos los fieles.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/02/13/todos-somos-necesarios-el-llamado-a-la-inclusion-del-papa-en-la-basilica-de-guadalupe/
