Si el mes pasado le tuteó a Nadal en Doha, esta vez su resistencia fue más bien escasa.
Empapado, el polvo de ladrillo absorbía la pelota y ralentizaba su vuelo; por eso, nada de alharacas ni grandes demostraciones.
Nadal quiso resolver el cruce por la vía práctica y así lo hizo.
Entre los dos, un abismo: 13-1 a favor del primero; el murciano solo pudo vencerle hace dos años, en la tierra del Godó.
Le espera ahora Albert Ramos, clasificado por el abandono del serbio Dusan Lajovic.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/02/16/actualidad/1455660220_222093.html
