Según Tejeiro, tras comprar Torres el 50% de Nóos a Urdangarin, el duque de Palma «no estaba había contactos telefónicos».
El entramado de empresas creadas por Iñaki Urdangarin y Diego Torres sirvió para que ambos se repartiesen al 50% los beneficios obtenidos por el Instituto Nóos.
El resto, casi una docena de trabajadores ficticios entre los que figuraban varias empleadas del hogar, estaban dados de alta en la Seguridad Social.
«Tenía orden de que se equiparasen los ingresos de las empresas de Torres y Urdangarin.
El arrepentido ha explicado que el entramado de empresas de Torres y Urdangarin presentaban facturas por servicios inexistentes a Nóos para repartirse los beneficios obtenidos a través de esta consultoría.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/02/12/actualidad/1455281188_281301.html
