Para Froome, Nairo es un misterio oculto en su inacción voluntaria.
¿Por qué no en llano, a 12 kilómetros de la meta un día de nervios y de estrés, un día de viento de locura en el que todos reclaman asustados cordura?
No se la cantan al campeón sino al superviviente del día más temido que les anuncia mañanas nuevos, batallas victoriosas.
Sagan, primero; Froome, detrás.
Saca, pasadas 11 etapas y faltando las más duras, solo 45s (16s de bonificación, 29s reales) a Nairo.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/07/13/actualidad/1468419249_440942.html
