Pero Un invierno en Mallorca, el libro-venganza de la escritora francesa, plagado de insultos para los lugareños, guarda grandes elogios para el paisaje.
La delicia típica de aquí es la coca de patata, un bollo que se puede probar en Ca’n Molinas (Blanquema, 15; www.canmolinas.com).
Esta pequeña localidad de la sierra pierde entonces su tranquilidad de ciudad fundada por los romanos, con su puente y sus estrechas calles.
Todo a distintas alturas, de las que sobresalen palmeras, naranjos y cipreses, hace de Fornalutx una postal en tres dimensiones.
Este antiguo colmado convertido en restaurante sirve comida balear con toques internacionales (desde 30 euros por comensal).
Fuente: http://elpais.com/elviajero/2016/03/17/actualidad/1458227363_144271.html
