El centro lo abrió, además, en Doral, una ciudad del condado de Miami-Dade que se ha convertido en el corazón del exilio venezolano.
El exilio venezolano la identificó en las fotos del evento e hizo una campaña de protestas contra el establecimiento, que a los pocos días cerró.
La clave de la discreción La comunidad de venezolanos en Miami ha crecido de forma exponencial en los últimos años.
En Doral vive, por ejemplo, José Colina, un personaje clave del exilio venezolano que aspira a volver algún día a su país y que ha convertido la persecución de chavistas en Miami en una causa.
Esta organización está acumulando información de otras personas vinculadas al chavismo que se han mudado a Miami para denunciarlas ante la justicia estadounidense.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/08/actualidad/1460133652_568295.html
