La permisividad hizo que Trump volviera a ser el Trump más auténtico.
La segunda cita televisiva entre Clinton y Trump se celebró en un pabellón deportivo junto a la explanada ajardinada.
Trump también fue Trump en sus incoherencias, en su ausencia de guión.
Tampoco hubo un árbitro definido: los dos moderadores sufrieron para hacer respetar las reglas de juego.
Crane, de 20 años, votará en noviembre a la demócrata Hillary Clinton, no porque esté convencido sino porque considera un peligro al republicano Donald Trump.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/10/estados_unidos/1476067768_051933.html
