Por ahora, Oliver y su familia solo pueden esperar que el gobierno les dé más indicaciones.
«Para irse de Siria, tiene que cometer un delito y es su única forma de salir», dijo Jones a CNN.
Entre ellos Ashley Dyball, que llegó a su casa en diciembre después de luchar con las fuerzas kurdas en Siria.
Más de 120 australianos se fueron a Siria e Iraq desde que comenzó la guerra hace cinco años, según un informe del gobierno de Australia del año pasado.
Bridgeman, quien se convirtió al Islam, está acusado de entrar al país en guerra «con la intención de participar en actividades hostiles».
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/03/15/un-adolescente-australiano-varado-en-siria-por-el-gobierno-de-su-pais/
