También se preguntan las víctimas si es posible que, una vez nombrado arzobispo de Melbourne en 1996, siguiera sin enterarse de nada.
George Pell, de 74 años, es el más alto cargo de la Iglesia católica en declarar por un asunto relacionado con la pederastia.
El cardenal Pell, durante su declaración por videoconferencia.
Debo decir que, en aquellos días, si un sacerdote negaba este tipo de actividades, yo me inclinaba fuertemente a aceptar su negación”.
“No estoy aquí para defender lo indefendible”, dijo el cardenal, “la Iglesia, en muchos lugares y ciertamente en Australia, ha estropeado las cosas y ha decepcionado a la gente”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/29/actualidad/1456741081_010788.html
