Gerardo Cruz murió por encargo de una expareja suya, no como consecuencia de su denuncia, han concluido los investigadores del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) después de seis meses de investigaciones.
El joven habría sido víctima de la mujer con quien había tenido una relación hasta que él decidió dejarla.
Por ello han detenido a la mujer de 41 años, a su hija y a cinco hombres sospechosos de participar en el asesinato.
Ahora se sabe que también era falaz, de acuerdo con lo que contó a la prensa este martes el propio director del OIJ, Wálter Espinoza.
El caso de Cruz sirvió para visibilizar en medios de comunicación el acoso machista que a diario sufren las mujeres en las calles en Costa Rica, lo que generó un debate similar al de en México en primeros meses de este 2016.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/08/america/1465398315_537600.html
