Pero sí tiene un riesgo serio de que esta imputación acabe en procesamiento, porque el juez parece decidido a seguir adelante y cree contar con las pruebas necesarias.
Lorenzetti insiste en que los jueces deben actuar igual esté quien esté en el poder, pero la situación de la expresidenta Kirchner parece complicarse bastante después de haberlo perdido.
Desde que el kirchnerismo dejó el poder, siete altos dirigentes de este grupo han sido procesados -ahora hay que sumar a Fernández de Kirchner y Kicillof-.
El juez acusa a estos dirigentes de «defraudación contra la administración pública» por haber perjudicado de forma deliberada al Estado.
Los tribunales de Justicia eran una de las grandes preocupaciones para Cristina Fernández de Kirchner cuando dejara el poder, y no han pasado ni tres meses antes del primer problema serio.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/26/argentina/1456512344_492217.html
