E incluso el expresidente Mohamed Jatamí, cuya imagen está vetada en los medios iraníes y que tiene prohibido viajar fuera del país.
Los resultados, aún incompletos, de la doble elección del pasado viernes en Irán inquietan a la línea más dura del régimen.
Aunque oficialmente el líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí, ha bendecido la alta participación en los comicios, algunas declaraciones transpiran el malestar de esos círculos.
Jatamí se vio obligado a cesar al ministro responsable de los servicios secretos y Ganji tuvo que huir del país.
Estos, sin embargo, temen que no es posible entreabrir las puertas sin que se derrumbe todo el entramado del régimen.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/29/actualidad/1456756100_276542.html
