Los datos revelan también que las variantes genéticas implicadas son infrecuentes en la población, y aconsejan ampliar el estudio para hallar las demás.
De hecho, el nuevo estudio ha identificado variantes genéticas que aumentan el riesgo de ELA esporádica.
Son parte del proyecto MinE para recabar los datos genéticos de más de 15.000 pacientes de ELA y 26.000 controles sanos.
El descubrimiento enriquece mucho el censo total de genes asociados a la ELA.
Un consorcio internacional acaba de dar un paso importante al descubrir varios genes nuevos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/29/ciencia/1469810707_618810.html
