Una goleada y todos felices.
Como muestra, el segundo gol, un córner ejecutado por Griezmann que despertó a la bestia, ese prodigio físico que es Pogba.
Buscaron con todo el empeño rebajar la goleada, pese a lo expuestos que eso les dejaba.
Pogba marca de cabeza el segundo gol de Francia.
Y consiguieron sus dos goles para poder decir que, al menos, el segundo tiempo lo ganaron ellos.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/07/03/actualidad/1467579344_332605.html
