En 1959, a la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, Pérez Alfonso se convirtió en nuestro ministro de Minas e Hidrocarburos.
Aspiraba a controlar los precios mundiales del crudo instaurando un cartel de países productores que enfrentara al cartel de las multinacionales.
La versión oficial sostiene que el doctor Juan Pablo Pérez Alfonso, distinguido abogado venezolano, fue el padre de la OPEP.
A principios de 1960, Pérez Alfonso y Abdula Tariki, el ministro de Petróleos de Arabia Saudí, se reunieron en El Cairo, donde nuestro ministro confió a su homólogo sus pareceres.
La TRC logró reconciliar doctrinas legales que en EE UU favorecían a los más grandotes y abusones con la idiosincrásica naturaleza de la naciente industria petrolera tejana.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/03/actualidad/1462301903_289052.html
