Toda una nueva astronomía ha nacido hoy, que seguramente transformará nuestra visión del cosmos durante las próximas décadas.
A la larga, puede que el mismo Big Bang se vea en una nueva perspectiva, si somos capaces de “oírlo” en ondas gravitacionales.
Para ser justos, hay que decir que pocos físicos dudaban de la existencia de las ondas gravitacionales.
Así que producir ondas gravitacionales requiere energías descomunales, y detectarlas precisa tecnología extraordinariamente fina.
Como colofón a la fiesta, la colaboración LIGO acaba de anunciar una detección directa de ondas gravitacionales.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/11/ciencia/1455218258_488841.html
