Cerca de cuatro millones de menores de edad en Argentina, el 30% del total, son pobres y un 8,5% de ellos vive en condiciones de extrema pobreza.
«Invertir en educación es una forma de romper con el círculo virtuoso de la pobreza», señala Florence Bauer, representante de Unicef en Argentina.
Sin embargo, el informe de Unicef advierte que casi uno de cada cinco niños que no son considerados pobres por el nivel de ingresos familiar sí lo son por otros indicadores.
La mortalidad infantil en Argentina ronda el 10 %, pero alrededor del 70% de los fallecimientos «son por causas evitables», según Waisgrais.
Si viven en el norte de Argentina tienen también hasta seis veces más posibilidades de sufrir carencias básicas que los residentes en la capital.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/05/argentina/1462474808_562788.html
