Y lo hace por boca de su primer ministro, Manuel Valls.
Al evento, que se ha desarrollado durante cerca de cuatro horas, han asistido supervivientes españoles, judíos, gitanos o harkis milicianos de Argelia.
«Francia no es así, sino una tierra de asilo», reiteró el primer ministro.
Valls ha presidido este viernes la inauguración del memorial del campo de Rivesaltes, donde fueron encerrados más de 20.000 españoles en unas condiciones indignas.
El primer ministro ha estado acompañado, además de la ministra de Educación, por dos secretarios de Estado, uno de ellos el de los Antiguos Combatientes y la Memoria, Jean-Marc Todeschini.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/16/actualidad/1445013323_320535.html
