Su ataque duro solo lo resistieron Majka y Nibali, dos hombres Tour, tres hombres de montaña del Tour en fuga hacia el mar.
Como en las clásicas buenas, en 20 kilómetros de carrera olímpica ocurrieron cosas de más interés que en todo el TourEl ciclismo tiene memoria y Van Avermaet tiene coraje y cabeza de calculadora.
Nibali, el tiburón, el ciclista que sabe cómo nadie qué hacer para convertir un descenso en terreno de ataque, ganaría seguro.
A la carrera olímpica le quedaban unos minutos veloces, poco más de 10 kilómetros de descenso y llano.
Vieron las estrellas cayendo, dos, y Majka, el viento de cara que en la costa le frenó.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/08/06/actualidad/1470501346_175646.html
