Y por el camino, cruces de nombres y referencias: Perec, Borges, Barthes, Sebald, Robbe-Grillet, Bioy Casares, el Tristram Shandy de Sterne…“Cada vez que nos encontramos surge una instalación o casi estamos haciendo arte”, aventura Vila-Matas.
La otra referencia se la hizo a González-Foerster para su exposición en la Tate londinense, cuando le sugirió que incorporara una banda que tocara piezas a caballo entre el jazz y una música del futuro: Marienbad eléctrico.
“Bueno, siempre creo que en sus instalaciones habrá mucho de lo mío , pero luego no hay casi nada…
La intersección se explica pronto: comparten técnicas parejas (sinapsis, reutilización de materiales producidos, traslado de partes de la obra de uno a lugares inesperados…).
“Marienbad tiene algo de balneario del XIX y lo eléctrico, del XXI, como cuando Dylan pasó del folk a la música eléctrica y sus fans le insultaron.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/02/23/catalunya/1456260244_297353.html
