Si los futbolistas del Madrid albergaban alguna duda, está despejada.
Zidane les animó con arengas sentidas y cuando se metió en los rondos jugó mejor que nadie.
Conectados a la web y a la tele, los jugadores siguieron la comparecencia alarmados ante lo que pudiera inferir una afición cada vez más crispada.
Los testigos consultados refieren que el clima en el vestuario no era solo de abatimiento por el partido perdido (0-1).
Los jugadores se preocuparon tanto al oír a su técnico que apenas dieron importancia a las exasperadas palabras de Cristiano afirmando que si todos estuvieran a su nivel el Madrid sería líder.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/03/01/actualidad/1456859110_460115.html
