En el último siglo, el macho humano ha sufrido más mutaciones éticas y estéticas que en muchos siglos de historia.
Un puñado de varones, un puñado de frases, un puñado de fenómenos sin orden ni concierto que, para bien o para mal, han cambiado radicalmente el destino del hombre moderno.
El hombre ya no es lo que era.
Eso por no hablar de Internet, que ha acelerado hasta el vértigo el constante vaivén de modas, modos y patrones de comportamiento.
Haría falta un libro entero, si no una enciclopedia, para abarcar todos los hitos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/30/fotorrelato/1464607455_577196.html
